
De la superación a una nueva meta: Carlos Etayo se prepara para debutar en el culturismo adaptado
A sus 50 años, Carlos Etayo decidió asumir un nuevo desafío deportivo y entrenar de manera profesional dentro del fisicoculturismo adaptado.
Hace tres meses que Carlos comenzó una rutina integral que incluye entrenamiento, alimentación y descanso, con la mirada puesta en el torneo que se realizará en noviembre en Bariloche.
Carlos ya tenía una relación cercana con el deporte. Durante su juventud practicó atletismo y karate y, con el paso de los años, continuó entrenando en el gimnasio para mantenerse activo. Sin embargo, la propuesta de incursionar en el culturismo adaptado significó un cambio importante: “Me gusta, es un deporte que me gusta”, contó quien a raíz de un accidente perdió la movilidad en sus piernas y hoy, se traslada en silla de ruedas.
Actualmente entrena cuatro veces por semana, durante aproximadamente dos horas por jornada. La planificación contempla trabajos específicos de espalda, pecho, hombros, bíceps y tríceps, adaptando los ejercicios y las máquinas a sus posibilidades. “Uno se va adaptando a las máquinas”, explicó Carlos, quien cuenta además con ayuda durante sus entrenamientos. En ese sentido, destacó también el acompañamiento de su pareja Mariela, su compañera de entrenamiento Susana Soria y su entrenador Nico Armeli.
En una charla con el programa “Salimos Jugando”, comentó que la alimentación ocupa un lugar central en este proceso, con comidas cada tres horas, planificación, compras y preparación de alimentos. También realiza controles periódicos de peso y medidas para que su entrenador pueda evaluar su evolución. En apenas dos meses, logró bajar 2,7 kilos y, al mismo tiempo, aumentar la definición muscular en zonas como los hombros y la espalda.
“Cuando ves esas cosas así, decís ‘vamos, vamos bien’”, señaló al referirse a las fotografías que muestran su evolución. El próximo objetivo ya está marcado en el calendario: el 20 de noviembre, en Bariloche, espera concretar su debut en el culturismo adaptado. Todavía quedan varios meses de preparación y trabajo, especialmente sobre la alimentación y la composición corporal.
Su historia también tiene un fuerte componente de superación. Después de una lesión en la espalda sufrida en el año 2000, pudo completar una rápida rehabilitación y atribuye parte de esa recuperación a la musculatura que había desarrollado gracias al deporte. Hoy, a los 50 años, vuelve a encontrar en la actividad física una herramienta para sentirse mejor y también para transmitir un mensaje: “El deporte hace bien. Hace bien a la mente, hace bien al físico”.